El primer paso para realizar un mailing postal con éxito es definir eficazmente el público al que nos vamos a dirigir. El éxito de tu mailing dependerá en gran medida de que hayas definido correctamente a quien te vas a dirigir. 

 

Cómo definir tu público objetivo o target

El público objetivo al que nos dirijamos debe ser proclive a comprar tu producto. Por ejemplo: Si vendes ropa de niños de marca, deberás dirigirte a parejas con niños pequeños y alto nivel económico. Si quieres ofrecer los servicios de tu peluquería de señoras, céntrate en las mujeres de tu barrio.

 

Si no tienes claro cual puede ser tu target, estudia los datos de tus actuales clientes. Es bastante probable que ese mismo perfil sea un buen público objetivo.

 

Recuerda que, a la velocidad que se mueve el mundo hoy en día, tu público objetivo puede cambiar rápidamente.  Más en un marco de crisis como el que estamos viviendo. Redefine tu target con regularidad para asegurarte de sigue siendo igual de preciso.

 

Personalización

La creatividad del mailing dependerá en gran medida del público objetivo. Hazla pensando exclusivamente en ese público, y conseguirás mejores resultados de tu campaña.

 

Si tienes varios grupos, realiza un diseño personalizada para cada uno de ellos y así optimizarás el resultado de tu campaña.

 

Y una vez tengas definido el target, ¿qué base de datos utilizar? 

 

Hay tres clases de bases de datos

A – Tus propios clientes: aquellas personas o empresas que ya te han comprado al menos una vez. Son el grupo más importante, ya que si compraron una vez y quedaron satisfechas, es bastante probable que lo hagan de nuevo. Enviarles ofertas y promociones exclusivas, es una buena forma de conseguir que sigan comprando.

 

B – Tu clientes potenciales: aquellas personas que ya se han interesado por tus productos en alguna ocasión, pero aún no se han decidido a comprar. Hazles una oferta especial para ayudarles a dar el paso y convertirlos en clientes fieles.

 

C – Una base de datos de tu público objetivo: nunca se han interesado por tus productos ni te han comprado nada, pero dado su perfil, tienes claro que tu producto es perfecto para ellos. Sólo necesitan conocerte y prestar un poco de atención a lo que puedes hacer por ellos. Ofrecerles una prueba gratuita de tu producto puede ser una buena forma de hacerlo.

 

Si entiendes bien las necesidades de cada uno de estas clases de clientes, tu mailing postal será mucho más efectivo.


El mailing postal es tu herramienta: empieza hoy mismo.